Nadie sabe si "Los Rodríguez" le estaban hablando a una mujer o a la cocaína.

La maldita atmósfera que se queda cuando se abre una botella de tropical es inexplicable. Es algo tan mágico que solo se puede comparar cuando se bebe ese elixir. En cuanto una mujer se posa en mi cabeza la saco para estar siempre con esa rubia; sea verano siempre esta fresca. Cuando la bebo se expande algo en el estomago que no deja tragar alimento. La veo en esa estantería y me dan ganas de abrazarla. Cuando se abre parece una mujer con la boca abierta queriendo dar placer o cuando se empapa su entrepierna. Pasas la mano y notas algo mojado, algo exquisito, algo que sabes que puede ser mantequilla. Sabes que puedes llegar ahí. Sabes que es tuyo, lo haz provocado tú.

Después de sentir y ver unas cuantas veces esa espectacular escena te sientes un poco mareado. Estas dando tumbos por todo el local o por todo la disco.

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