Hay cosas que son para mi, hay cosas que nadie debe saber excepto los que debemos saber. Cosas como cuantas veces nos vemos, cosas como cuanto nos necesitamos, cosas como ¿Sigues ahí?, cosas como en donde estoy, cosas como que estoy viviendo, cosas que no quiero decir.
Mi derecho a hacer las cosas que me de la gana sin que nadie sepa que estoy haciendo es una de las mejores formas de sentir la libertad.
Hay que hacer un ejercicio de frenar en el momento adecuado, en el momento en que no hace falta decir más.
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