Sin perder el impulso que la noche es larga.

Nada es comparable, en especial emociona saber que te esperan. No sé que pueda suceder en el infierno polar pero me encuentro con las ganas que proporcionan las subidas de adrenalina. Con los finales abiertos, el fin es una anécdota de tiempos anteriores. Las decisiones que el universo tiene para mí no las pienso cuestionar. Yo soy el más intenso de la manada y las cosas no se podían forzar. Siempre tengo la esperanza de volver pero la gran ciudad me atrapa. Los inciensos, los óleos y la música me atrapan cuan araña caza con su telaraña. Nunca he podido tratarme de (tú) mi adicción. Las frecuencias a la hora de afinar son como rayos de electricidad sobre nuestras cabezas. Las situaciones hay que atraparlas en frascos y dejarlos deambular por el mar de los recuerdos, tienen que navegar y nunca llegar a puerto.

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